Esguince de tobillo

Esguince de tobillo

El tobillo es la primera parte de la cadena cinética a la hora de resistir el impacto de correr,
girar, empujar y aterrizar, el tobillo y el pie deben, segundos, distribuir el mayor impacto en la flexión compleja, la extensión, la eversión y la inversión, los movimientos de la articulación talo-crural, la supinación y la pronación. Cuanto más rápido el movimiento, más importante es el equilibrio y la función propioceptiva del tobillo.
Tipo de articulación

En cuanto a la articulación tibioperoneoastragalina decir que es de tipo troclear o gínglimo.


¿Qué es?
Un esguince de tobillo es una lesión muy habitual en voleibol, sucede cuando los ligamentos que sujetan el tobillo se distienden demasiado y/o se desgarran, en mayor o menor grado.
Pueden ser de tres tipos:
  • I grado: Ligero estiramiento y algo de daño a las fibras del ligamento. Una persona con un esguince de grado I tendrá el tobillo algo dolorido y es posible que lo note un poco hinchado.
  • II grado: Rotura parcial del ligamento  y la articulación del tobillo se nota demasiado laxa.  El tobillo duele y es posible que permanezca hinchado durante un tiempo. Cuesta apoyar el pie afectado y poner peso sobre él.
  • III grado: Rotura completa del ligamento.  La articulación del tobillo duele mucho y está bastante hinchada. La persona notará el tobillo laxo e inestable y lo más probable es que no pueda apoyar ningún peso en el pie afectado desde el principio.




Causas
Generalmente se desarrollan en las jugadas que se dan cerca de la red al elevarse para hacer un bloqueo y descender de manera fuerte. 
La causa más común es la caída del salto sobre el pie de otro jugador generando una flexión con inversión forzada del pie. Esto genera ruptura de los ligamentos talo y calcáneo fibular.

Síntomas
Esta rotura o desgarro parcial del ligamento, provoca una hemorragia o derrame sanguíneo, que en el caso del tobillo se muestra con mucha rapidez, apreciándose en la zona de lesión un abultamiento en forma de medio huevo de color morado o rojo. Añadido a este derrame, el pie va perdiendo su movilidad normal debido al dolor y la limitación del movimiento que representa el aumento de líquido en el tobillo , lo que dificulta en mayor o menor grado, la capacidad de andar por lo que aparece una cojera de forma progresiva.

Tratamiento

  • Reposo
  • Aplicar frío.
  • Es conveniente elevar la zona lesionada por encima del nivel del corazón
  • Mover el tobillo lo más que sea posible, apoyar incluso si el dolor lo permite.
  • Fisioterapia.
  • Tomar tratamientos de homeopatía.
  • Aplicar un vendaje funcional de tobillo.
  • Es muy importante no inmovilizar nunca un esguince mediante una férula de escayola.
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